jueves, 12 de junio de 2008

En el Teatro

" JOSÉ ”...Espíritu libertador”,

Autor Ricardo Amorena
José Martín Neglia.


Caracterización y traje Ricardo Tello
Operador luz, sonido Federico Lemos

Peinado actor y peluca Alberto César
Lu
minotecnia Técnicos Teatro
Efectos Gabriel Mallea,

Diseño de imagen Teresa Salamunovic - M.E.J. Neglia

Producción mbN - R, Carmona
Fotos del personaje Eduardo Amín.

Auspicia Dirección de Cultura


Nota sobre “José”

Hay voces que nos reclaman.

Hay voces que nos guían.

Hay gestos y palabras que aún

no hemos terminado de comprender.

Gestos y palabras sobre las que debemos volver para intentar reencontrarnos con el camino que, alguna vez se pensó, debía conducirnos a un modo de vida, de convivencia, en la que todos pudieran desarrollar sus aptitudes, donde cada uno pudiera tomar un sueño y llevarlo adelante, donde todos tuvieran la posibilidad de acceder a la educación que les permitiría vivir en libertad, en paz, llevando una vida digna, alimentando a sus hijos en cuerpo y espíritu.

Y está la voz. Esa voz. La de uno de los “imprescindibles” de nuestra historia.

Un año atrás, estando en Mendoza, el actor Martín “Tino” Neglia me sugirió la idea de escribir un monólogo sobre Don José de San Martín.

Curioso. Desde mi niñez ese hombre había despertado mi admiración. Mi sentimiento de patria se inflamaba cuando leía (a veces por obligación, a veces por gusto) sobre su vida.

Y hablo de ese hombre porque el pensarlo así, como un hombre, era lo que me ayudaba a percibir en una dimensión más real la grandeza de su obra, el tamaño de su esfuerzo.

Es importante no caer en la trampa de los que lo hicieron bronce, de los que lo quieren mantener en el bronce.

Aceptando que él fue sólo un hombre podremos comprender que también nosotros, en tanto hombres (y aquí no hablo de géneros), podemos llegar a ser, cada uno en lo suyo, tan arrojados, tan firmes e irreductibles en nuestras convicciones, tan éticos como él lo fue.

Podemos llevar adelante una ética de la vida contra toda la muerte que se nos presenta como obstáculo. Porque la muerte también es la ignorancia, la esclavitud, la dependencia, el oscurantismo.

Esta obra no es un documento histórico. Es un intento de aproximación al hombre, no bajándolo del bronce a través de la anécdota, sino haciendo foco en cuestiones humanas. Es una percepción personal de su ética, de su perfil y la proyección de su figura sobre la realidad de un pueblo que aún tiene esperanzas, que aún lucha por lo que siempre luchó: la libertad, la independencia, la paz, la dignidad.

Seguramente este no es “el” José de San Martín, “el” Padre de la Patria, pero es “mi” san Martín, y creo que en mucho se parece al que cada uno de nosotros lleva adentro, al que cada uno de nosotros quisiera emular, para ser merecedores de su herencia, para ser continuadores de su lucha, para que nuestros hijos sean los legítimos herederos de esta tierra, de esta historia, y puedan vivir con la alegría que hoy nos falta.

Ricardo Horacio Amorena – Agosto 8 de 2002

Nota sobre la nota: Estas líneas pueden adolecer de los defectos propios de lo que se escribe al “correr de las teclas”. Quienes la lean y deseen tomar partes de la misma, pueden hacerlo. Les pido, por favor, me hagan llegar copias de lo finalmente utilizado en cada caso.

Muchas gracias,

Ricardo. ricardo.amorena@gmail.com


Informacion Historica: Adjuntar Al Programa De La Obra

Breve cronología de la vida del Gral. Jose de San Martin

Nació: 25-2-1778. Yapeyú.

A que edad vivió momentos trascendentes de su vida

6 años: fue a Espana.

11 años (1789) Comienza su carrera militar en Europa.

20 años (1797) Su regimiento se rinde ante tropas inglesas en el Mediterráneo.

30 años (1808) Batalla de Baylén. Lucha contra los franceses en el ejército aliado (España, Portugal, Inglaterra) Batalla de Albuera: Combate a las órdenes de Beresford.

33 años (1811) Se encuentra en Inglaterra con: Carlos María de Alvear, Zapiola, Andrés Bello, Tomás Guido, entre otros. Todos parte de la logia fundada por Miranda, quien está ya luchando en Venezuela junto con Bolívar.

34 años (1812) Vuelve de Europa como Teniente Coronel. Crea el primer escuadrón del Regimiento de Granaderos a Caballo.Se casa con Remedios de Escalada. Lo nombran Coronel del Escuadrón de Granaderos a Caballo.

35 años (1813) Combate de San Lorenzo.

36 años (1814)Jefe del Ejército del Norte. Gobernador de Cuyo.

37 años (1815): Lo relevan del cargo pero lo repone el pueblo.

38 años (1816): Gral. en Jefe del Ejército de los Andes. Nace su hija Mercedes

39 años (1817): Jura de la bandera del Ejército de los Andes. Sale con su ejército hacia la cordillera. Victoria de Chacabuco.

40 años (1818): Jura la independencia en Santiago Chile. Derrota de Cancha Rayada. Victoria de Maipú

42 años (1820): Capitán General del Ejército Unido. Llega a Perú. Crea la bandera y el escudo peruanos

43 años (1821) jura independencia del Perú. Protector del Perú.

44 años (1822): Entrevistas de Guaya

quil. Regresa al Perú. Presenta su renuncia y se embarca a Chile.

45 años (1823):Fallece Remedios. José regresa a Mendoza.

46 años (1824): Marcha a Europa

51 años (1829): Regresa a América y se niega a desembarcar. Se radica en Francia.

66 años (1844) Redacta su testamente.

72años (1850): 17/8 Fallece en Boulogne Sur Mer. Francia.

José de San Martín al momento de su muerte con gran destreza observó a Merceditas que se inclinaba sobre él , y le dijo suavemente :

- Hija , ésta es la fatiga de la muerte …. Un barco llegando al puerto.

Después de las 2:00 de la tarde el General San Martín se sintió atacado por agudos dolores Apenas hubo tiempo de levantarlo de su sillón y acostarlo en la misma alcoba , sobre el lecho de su hija .El Dr. Jordán , que acab

aba de entrar , le prestó los necesarios aunque ya inútiles auxilios .

Así ,en plena conciencia ,mitigando el dolor filial ,seguro de sí mismo ,expiró San Martín a las 3 de la tarde el 17 de agosto de 1850 ,en Boulogne-sur-Mer ,después de una expatriación de veinticinco años y a lossetenta y dos de su trabajada vida .

Cuando entregaba su alma a Dios , lo rodeaban , a más de Merceditas , su yerno don Mariano Balcarce sus nietas Josefa y Mercedes ,su médico el doctor Jordán y el cónsul de Chile en París , don Javier Rosales amigo entrañable del General .

1878 Centenario. Se coloca la piedra fundamental en el mausoleo de la Catedral de Buenos Aires.

1880

: Sus restos llegan a Buenos Aires.

· Palabras de Sarmiento en el acto de llegar las cenizas a Buenos Aires:

“La principal razón contemporánea para condenar a los grandes hombres es que la condenación de las grandes figuras absuelve y agranda a las pequeña

s. La rehabilitación del nombre histórico de San Martín fue lenta, larga, como si de suyo se hiciera en la conciencia humana, sin argumentos, sin panegíricos, sin controversias”.

"No esperemos recompensa de nuestra fatiga y desvelos, y sí solo enemigos. Cuando no existamos, nos harán justicia'.'

Máximas a Merceditas

Primera:Humanizar el carácter y hacerlo sensible aun con los insectos que nos perjudican.

Segunda:Inspirarla amor a la verdad y odio a la mentira

Tercera: Inspirarla gran confianza y amistad pero uniendo el respeto

Cuarta: Estimular en Mercedes la caridad con los pobres.

Quinta: Respeto sobre la propiedad ajena.

Sexta: Acostumbrarla a guardar un sec

reto.

Séptima: Inspirarla sentimientos de

indulgencia hacia todas las religiones.

Octava: Dulzura con los criados, pobres y viejos.

Novena: Que hable poco y lo preciso.

Décima: Acostumbrarla a estar formal en la mesa.

Décima primera: Amor al aseo y desprecio al lujo.

Décima segunda: Inspirarla amor por la patria y por la libertad.


· Carta del padre de la patria a su amado pueblo

Hijos de la República Libre:

Con humilde corazón y con seguridad de su amor por la Patria al igual que un padre ama a sus hijos, dejo en manos de mi amada Merceditas, mi hija, las líneas directrices de mi conducta que, aunque cargada de errores, traté de llevar adelante en toda mi empresa por lograr una república emancipada y sobre todo hermanada, pero que sobre todo traté de enseñar a quienes me sucedan. Estoy seguro que, como en mi Mercedes, ustedes sabrán compartirlas y llevarlas adelante en toda su vida. Confiando en la buena esperanza de Dios Todo Poderoso y en la seguridad de que la Patria queda en buenas manos, los abrazo en mi alma.

“Serán lo que deban ser o no serán nada.”

José de San Martín.

· Carta de un argentino al PADRE de la PATRIA

Padre nuestro que estás en el bronce, santificado sea tu Nombre...San Martín.

Padre de nuestra patria, escribo estas líneas con franqueza y con dolor, por sobre todo con dolor porque a pesar de tus enseñanzas nuestro egoísmo ha sido fuerte, porque a pesar de tu grandeza, nuestra miseria es mucha, porque a pesar de tu esfuerzo, no hemos sabido guardar el amor por nuestro suelo, porque nuestra patria es grande pero es chico nuestro compromiso, porque en tiempos difíciles no hemos sabido sobreponernos a ellos, porque peleamos entre hermanos y hemos matado...

Padre nuestro hoy te pido perdón.

Perdón por tantos años de olvido de tu exilio.

Perdón por no respetar al hermano.

Perdón por no recordar a nuestros ancianos y a quienes hicieron de esta mi tierra.

Perdón por amar poco a la patria que nos legaste.

Perdón por no confiar en nuestro pueblo.

Perdón por luchar y matar a los nuestros cuando sabemos que juntos podemos lograr una patria grande.

Perdón, por aquellos militares que no siguieron tu camino y empuñaron sus armas contra su sangre hermana.

Perdón por la miopía de muchos de nuestros políticos.

Perdón por no respetar a nuestros pueblos vecinos aún cuando sabemos que tu amor por ellos nos une.

Perdón por el egoísmo, la usura, el individualismo que hoy reina y del cual hacemos práctica cotidiana.

Padre nuestro que estás en el bronce... hoy 17 de agosto de 2001, desde mi humilde posición de ser humano, trataré de rescatar tus enseñanzas, tus consejos, se que tu amor por el prójimo, que es el otro, es grande y que sabrás perdonar, desde tu lugar en el cielo a tus hijos y hermanos...

Padre nuestro te pido confianza, estoy seguro que mi pueblo tiene la valentía y el coraje para cruzar, al igual que tu ejercito, las montañas de la desesperanza y crecer juntos a una patria grande como la que soñaste.

Atentamente.

Un argentino (Rodrigo Olmedo)

Mendoza, 17 de agosto de 2001.





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