Autor Ricardo Amorena
José Martín Neglia.
Caracterización y traje Ricardo Tello
Operador luz, sonido Federico Lemos
Peinado actor y peluca Alberto César
Luminotecnia Técnicos Teatro
Efectos Gabriel Mallea,
Diseño de imagen Teresa Salamunovic - M.E.J. Neglia
Producción mbN - R, Carmona
Fotos del personaje Eduardo Amín.
Auspicia Dirección de Cultura
Nota sobre “José”
Hay voces que nos guían.
Hay gestos y palabras que aún
no hemos terminado de comprender.
Gestos y palabras sobre las que debemos volver para intentar reencontrarnos con el camino que, alguna vez se pensó, debía conducirnos a un modo de vida, de convivencia, en la que todos pudieran desarrollar sus aptitudes, donde cada uno pudiera tomar un sueño y llevarlo adelante, donde todos tuvieran la posibilidad de acceder a la educación que les permitiría vivir en libertad, en paz, llevando una vida digna, alimentando a sus hijos en cuerpo y espíritu.
Y está la voz. Esa voz. La de uno de los “imprescindibles” de nuestra historia.
Curioso. Desde mi niñez ese hombre había despertado mi admiración. Mi sentimiento de patria se inflamaba cuando leía (a veces por obligación, a veces por gusto) sobre su vida.
Y hablo de ese hombre porque el pensarlo así, como un hombre, era lo que me ayudaba a percibir en una dimensión más real la grandeza de su obra, el tamaño de su esfuerzo.
Es importante no caer en la trampa de los que lo hicieron bronce, de los que lo quieren mantener en el bronce.
Aceptando que él fue sólo un hombre podremos comprender que también nosotros, en tanto hombres (y aquí no hablo de géneros), podemos llegar a ser, cada uno en lo suyo, tan arrojados, tan firmes e irreductibles en nuestras convicciones, tan éticos como él lo fue.
Podemos llevar adelante una ética de la vida contra toda la muerte que se nos presenta como obstáculo. Porque la muerte también es la ignorancia, la esclavitud, la dependencia, el oscurantismo.
Ricardo. ricardo.amorena@gmail.com
Informacion Historica: Adjuntar Al Programa De La Obra
Breve cronología de la vida del Gral. Jose de San Martin
A que edad vivió momentos trascendentes de su vida
6 años: fue a Espana.
11 años (1789) Comienza su carrera militar en Europa.
20 años (1797) Su regimiento se rinde ante tropas inglesas en el Mediterráneo.
30 años (1808) Batalla de Baylén. Lucha contra los franceses en el ejército
aliado (España, Portugal, Inglaterra) Batalla de Albuera: Combate a las órdenes de Beresford.
33 años (1811) Se encuentra en Inglaterra con: Carlos María de Alvear, Zapiola, Andrés Bello, Tomás Guido, entre otros. Todos parte de la logia fundada por Miranda, quien está ya luchando en Venezuela junto con Bolívar.
34 años (1812) Vuelve de Europa como Teniente Coronel. Crea el primer escuadrón del Regimiento de Granaderos a Caballo.Se casa con Remedios de Escalada. Lo nombran Coronel del Escuadrón de Granaderos a Caballo.
35 años (1813) Combate de San Lorenzo.
36 años (1814)Jefe del Ejército del Norte. Gobernador de Cuyo.
37 años (1815): Lo relevan del cargo pero lo repone el pueblo.
38 años (1816): Gral. en Jefe del Ejército de los Andes. Nace su hija Mercedes
39 años (1817): Jura de la bandera del Ejército de los Andes. Sale con su ejército hacia la cordillera. Victoria de Chacabuco.
40 años (1818): Jura la independencia en Santiago Chile. Derrota de Cancha Rayada. Victoria de Maipú
42 años (1820): Capitán General del Ejército Uni
do. Llega a Perú. Crea la bandera y el escudo peruanos
43 años (1821) jura independencia del Perú. Protector del Perú.
44 años (1822): Entrevistas de Guaya
quil. Regresa al Perú. Presenta su renuncia y se embarca a Chile.
45 años (1823):Fallece Remedios. José regresa a
Mendoza.
46 años (1824): Marcha a Europa
51 años (1829): Regresa a América y se niega a desembarcar. Se radica en Francia.
66 años (1844) Redacta su testamente.
72años (1850): 17/8 Fallece en Boulogne Sur Mer. Francia.
José de San Martín al momento de su muerte con gran destreza observó a Merceditas que se inclinaba sobre él , y le dijo suavemente :
- Hija , ésta es la fatiga de la muerte …. Un barco llegando al puerto.
Después de las 2:00 de la tarde el General San Martín se sintió atacado por agudos dolores Apenas hubo tiempo de levantarlo de su sillón y acostarlo en la misma alcoba , sobre el lecho de su hija .El Dr. Jordán , que acab
aba de entrar , le prestó los necesarios aunque ya inútiles auxilios .
Así ,en plena conciencia ,mitigando el dolor filial ,seguro de sí mismo ,expiró San Martín a las 3 de la tarde el 17 de agosto de 1850 ,en Boulogne-sur-Mer ,después de una expatriación de veinticinco años y a lossetenta y dos de su trabajada vida .
Cuando entregaba su alma a Dios , lo rodeaban , a más de Merceditas , su yerno don Mariano Balcarce sus nietas Josefa y Mercedes ,su médico el doctor Jordán y el cónsul de Chile en París , don Javier Rosales amigo entrañable del General .
1880
: Sus restos llegan a Buenos Aires.
· Palabras de Sarmiento en el acto de llegar las cenizas a Buenos Aires:
“La principal razón contemporánea para condenar a los grandes hombres es que la condenación de las grandes figuras absuelve y agranda a las pequeña
s. La rehabilitación del nombre histórico de San Martín fue lenta, larga, como si de suyo se hiciera en la conciencia humana, sin argumentos, sin panegíricos, sin controversias”.
Segunda:Inspirarla amor a la verdad y odio a la mentira
Tercera: Inspirarla gran confianza y amistad pero uniendo el respeto
Cuarta: Estimular en Mercedes la caridad con los pobres.
Quinta: Respeto sobre la propiedad ajena.
Sexta: Acostumbrarla a guardar un sec
reto.
Séptima: Inspirarla sentimientos de
indulgencia hacia todas las religiones.
Octava: Dulzura con los criados, pobres y viejos.
Novena: Que hable poco y lo preciso.
Décima: Acostumbrarla a estar formal en la mesa.
Décima primera: Amor al aseo y desprecio al lujo.
Décima segunda: Inspirarla amor por la patria y por la libertad.
Con humilde corazón y con seguridad de su amor por la Patria al igual que un padre ama a sus hijos, dejo en manos de mi amada Merceditas, mi hija, las líneas directrices de mi conducta que, aunque cargada de errores, traté de llevar adelante en toda mi empresa por lograr una república emancipada y sobre todo hermanada, pero que sobre todo traté de enseñar a quienes me sucedan. Estoy seguro que, como en mi Mercedes, ustedes sabrán compartirlas y llevarlas adelante en toda su vida. Confiando en la buena esperanza de Dios Todo Poderoso y en la seguridad de que la Patria queda en buenas manos, los abrazo en mi alma.
“Serán lo que deban ser o no serán nada.”
José de San Martín.
Padre de nue
stra patria, escribo estas líneas con franqueza y con dolor, por sobre todo con dolor porque a pesar de tus enseñanzas nuestro egoísmo ha sido fuerte, porque a pesar de tu grandeza, nuestra miseria es mucha, porque a pesar de tu esfuerzo, no hemos sabido guardar el amor por nuestro suelo, porque nuestra patria es grande pero es chico nuestro compromiso, porque en tiempos difíciles no hemos sabido sobreponernos a ellos, porque peleamos entre hermanos y hemos matado...
Padre nuestro hoy te pido perdón.
Perdón por tantos años de olvido de tu exilio.
Perdón por no respetar al hermano.
Perdón por no recordar a nuestros ancianos y a quienes hicieron de esta mi tierra.
Perdón por amar poco a la patria que nos legaste.
Perdón por no confiar en nuestro pueblo.
Perdón por luchar y matar a los nuestros cuando sabemos que juntos podemos lograr una patria grande.
Perdón, por aquellos militares que no siguieron tu camino y empuñaron sus armas contra su sangre hermana.
Perdón por la miopía de muchos de nuestros políticos.
Perdón por no respetar a nuestros pueblos vecinos aún cuando sabemos que tu amor por ellos nos une.
Perdón por el egoísmo, la usura, el individualismo que hoy reina y del cual hacemos práctica cotidiana.
Padre nuestro que estás en el bronce... hoy 17 de agosto de 2001, desde mi humilde posición de ser humano, trataré de rescatar tus enseñanzas, tus consejos, se que tu amor por el prójimo, que es el otro, es grande y que sabrás perdonar, desde tu lugar en el cielo a tus hijos y hermanos...
Padre nuestro te pido confianza, estoy seguro que mi pueblo tiene la valentía y el coraje para cruzar, al igual que tu ejercito, las montañas de la desesperanza y crecer juntos a una patria grande como la que soñaste.
Atentamente.
Un argentino (Rodrigo Olmedo)
Mendoza, 17 de agosto de 2001.





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